Siempre está ahí. ¿Pero realmente te acompaña?
“Esperamos más de la tecnología y menos de los demás.” —Sherry Turkle, Alone Together, 2011. Es de noche. No quieres molestar a nadie, pero necesitas hablar. Tomas el teléfono, abres una aplicación y escribes lo que te pasa. Por otro lado, la respuesta llega casi de inmediato. No hay impaciencia, distracciones ni silencios incómodos. Nadie te dice que estás exagerando ni intenta cambiar de tema. La inteligencia artificial te escucha. O, por lo menos, eso sientes. Cada vez más personas utilizan estos sistemas no solo para buscar información, redactar documentos o resolver tareas. También recurren a ellos para pedir consejo, desahogarse, sentirse comprendidas o encontrar un poco de compañía. Sería fácil juzgarlas. Decir que una conversación con una máquina no es una conversación verdadera. Y, en sentido estricto, quizá no lo sea. Pero no estoy seguro de que debamos burlarnos de quien encuentra consuelo ahí. Todos hemos pasado por una noche en la que necesitamos hablar y...