Entre discursos y realidad. Día Internacional de la Mujer.

“Las mujeres deben estar en todos los lugares donde se toman decisiones.” Ruth Bader Ginsburg

Lo que dicen los datos sobre las mujeres.

Panorama internacional.

Cada año, el Día Internacional de la Mujer llega acompañado de discursos, campañas y declaraciones solemnes. Sin embargo, cuando uno revisa los datos con calma, la realidad resulta bastante menos celebratoria.

En este 115.º Día Internacional de la Mujer, que se conmemora este sábado, el mundo sigue mostrando un atraso considerable en la elaboración de marcos legales que garanticen un trato verdaderamente igualitario para mujeres y niñas. Así lo reflejan diversos informes de las Naciones Unidas sobre la Situación de la Mujer, así como los datos más recientes del Banco Mundial.

Los números hablan por sí solos. En más de la mitad de los países del mundo, las mujeres todavía no tienen garantizado el acceso igualitario al crédito. En una proporción similar de países, ni siquiera existen definiciones de violación basadas en el consentimiento, lo que complica —y en muchos casos impide— que las víctimas presenten casos ante un tribunal.

A esto se suma un problema que muchos considerarían superado: el matrimonio infantil. Casi tres cuartas partes de las naciones aún no lo han prohibido por completo y, como suele ocurrir, quienes pagan el precio son principalmente las niñas.

La desigualdad también se manifiesta con claridad en el ámbito laboral. El 44 % de los países todavía no garantizan la igualdad salarial por igual trabajo. Esto no solo afecta la posibilidad de que las mujeres defiendan salarios justos, sino que también limita su libertad económica, sus oportunidades profesionales y, en muchos casos, su capacidad de decisión en la vida familiar.

Además, hay disposiciones legales que parecen sacadas de otra época, pero que siguen vigentes en un número sorprendentemente alto de países. Al menos cuarenta y cinco naciones —alrededor del 23 %— no tratan a hombres y mujeres de manera igualitaria en materia de nacionalidad. En algunos casos, por ejemplo, un hombre puede transmitir su nacionalidad a su esposa, pero una mujer no puede hacer lo mismo. En otros casos, la nacionalidad del padre prevalece cuando las nacionalidades de ambos padres son distintas.

Algo similar ocurre con los derechos de herencia. Cerca de una cuarta parte de los países todavía no garantiza los mismos derechos a los hijos e hijas y, en algunos casos, tampoco a los cónyuges sobrevivientes.

Según el Banco Mundial, muchas de estas brechas legales se concentran en regiones como el norte de África, Asia y Oriente Medio.

Incluso en temas financieros, donde podría pensarse que las barreras han desaparecido, todavía existen restricciones en algunos países para que las mujeres puedan abrir una cuenta bancaria por sí mismas, poseer bienes o administrarlos dentro del matrimonio. Hoy esas limitaciones aún existen en países como Níger, Chad, Camerún, Guinea-Bisáu, Guinea Ecuatorial, Mauritania, Sudán del Sur, la República del Congo, la República Democrática del Congo, Filipinas y Chile.

Panorama nacional.

Si bajamos la vista al caso mexicano, los datos tampoco invitan al optimismo.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las mujeres dedican en promedio el 66.8 % de su tiempo laboral a actividades no remuneradas, mientras que los hombres destinan el 33.2 %.

La diferencia es notable.

Algo similar ocurre con la participación en el mercado laboral. La tasa de participación económica de las mujeres es del 46 %, mientras que la de los hombres es del 75 %.

Vale la pena hacer una aclaración aquí porque estos números suelen generar confusión. Estas tasas no suman 100 %, ya que no representan porcentajes dentro de un mismo grupo. Son indicadores independientes que muestran qué proporción de cada grupo —hombres y mujeres, por separado— participa en el mercado laboral.

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), a través de su monitoreo “Mujeres en la Economía”, aporta datos adicionales que completan el panorama.

Por ejemplo, alrededor del 55 % de las mujeres en México trabajan en la informalidad, lo que las coloca en una situación de fragilidad social considerable.

También existe una brecha salarial persistente: en promedio, una mujer gana 86 pesos por cada 100 pesos que gana un hombre.

Y si miramos el trabajo en el hogar, la desigualdad es todavía más evidente. Las mujeres realizan el 73 % del trabajo no remunerado del país, es decir, la mayor parte de las tareas domésticas y de cuidado.

Pero aquí aparece un dato particularmente interesante.

Ese trabajo no remunerado —que muchas veces pasa desapercibido en las estadísticas tradicionales— representa el 24 % del Producto Interno Bruto del país. Para ponerlo en perspectiva, es más que lo que aportan sectores completos de la economía como la manufactura (20 %) o el comercio (19 %).

En el mundo corporativo, la brecha también es clara.

Las mujeres ocupan apenas el 14 % de los asientos disponibles en los consejos directivos de las empresas.

Por cada consejera independiente hay cinco consejeros independientes.

Y solo el 4 % de los consejos directivos están presididos por mujeres.

No es casualidad que, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México tenga el porcentaje más bajo de participación femenina en los consejos directivos de toda América Latina.

 

La joya de la corona.

Y mientras estas cifras dibujan un panorama complejo —tanto a nivel internacional como a nivel nacional—, a veces aparece un episodio que parece resumir el problema de forma casi absurda.

El Ayuntamiento de Santo Domingo Tehuantepec, Oaxaca, tuvo la “brillante idea” de organizar, como parte de las actividades del Día Internacional de la Mujer, un curso titulado:

“Elabora tu kit forense en caso de desaparecer”.

Sí, tal como lo leen.

Aquí les comparto la liga de El Universal:
https://bit.ly/4ldRETz

Un mensaje muy alentador.

No puedo darte seguridad.
No puedo garantizar que estés a salvo.

Pero si algo te ocurre, al menos ayúdanos a encontrarte.

Comentarios

  1. No puedo creer que algo así exista!

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    Respuestas
    1. Supongo que te refieres al "curso".

      A veces, la realidad mexicana resulta difícil de entender. Para ilustrar lo anterior, transcibo un comentario que se le atribuye a Salvador Dalí sobre México.

      “De ninguna manera volveré a México. No soporto estar en un país más surrealista que mis pinturas".

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